El Proyecto Educativo

La Misión
1. Formar personas que sean capaces de vivir una fe integral traducida en acogida y servicio a sus hermanos bajo el modelo evangélico de santa marta.
2. Promover una filosofía, un currículo y una metodología en cada escuela que asegure a las alumnos y alumnos una amplia cultura y comprensión del mundo actual y el desarrollo de aquellas habilidades que los capaciten como personas útiles y realizadas.

Visión antropológica
Como colegio de Iglesia nuestra acción educadora responde a la esencia de la concepción antropológica por la cual optamos: servir a la persona del educando como un ser creado a imagen y semejanza de Dios, llamado a una comunión trinitaria, capaz de potenciar su inteligencia, su capacidad de asombro, de relación, su libertad, su creatividad, su espíritu critico, y sus capacidades de discernimiento, considerándolo como un ser racional, libre, único e irrepetible, capaz de perfeccionarse.

Nuestros colegios se adhieren a un tipo de educación liberadora y evangelizadora centrada en la persona que apunta a la promoción de la justicia, la paz, la solidaridad, la fraternidad, la defensa de la vida y del medio ambiente. Imparte una educación que desarrolla la formación integral mediante la asimilación sistemática y critica de la cultura para lo cual configura la síntesis Fe, Cultura y Vida.

Carisma
Los grandes pilares que sustentan nuestra acción educativa son: el Evangelio, la espiritualidad de nuestro Padre fundador Monseñor Tomas Regio y de la tradición de la Congregación. Todos ellos nos invitan a proponer a nuestros alumnos la realización de una síntesis entre Fe y Vida que se manifiesta en los valores inspirados por nuestro carisma.

Nuestra primera preocupación es ofrecer a nuestros alumnos una formación sólida e integral, que promueva el despliegue de las dimensiones centrales de la persona humana.

Al procurar la formación de nuestros alumnos y alumnas privilegiamos su desarrollo integral armonizando los valores con el enriquecimiento de sus conocimientos y el ejercicio constante de sus destrezas y habilidades en las humanidades, ciencias, idiomas, artes y técnicas, y deportes. Se les ofrece una infraestructura especialmente diseñada y los medios y facilidades de la tecnología. Los orientamos a realizarse como profesionales competentes y creativos, capaces de interactuar con una realidad cada día más compleja, y contribuir al desarrollo integral y solidario del país.
Se espera que los alumnos y alumnas:
1. Logren fuerza, equilibrio interior y laboriosidad.
2. Compromiso con su realidad histórica y al servicio de las necesidades reales de sus hermanos.
3. Perciban los mensajes del presente y del futuro.
4. Se conviertan en amantes de la cultura y capaces de defender la verdad con la palabra y con la vida.
5. Sean portadores de paz, en el respeto a las ideas y valores de cada hombre.
6. Sean profundamente fieles a la iglesia, a sus enseñanzas y obedientes a sus pastores.
7. Tengan un sentido profundo del valor de la vida.
8. Tengan un sentido profundo del valor de la vida, manifestado en comunión y amistad.
9. Ambiente educacional de servicio alegre en un clima de familia,
10. Afirma, asume y difunde los valores cristianos en el mundo.
11. Abierto a los signos de los tiempos.
12. Comprometido en la inserción de los jóvenes en la cultura y sociedad actual.
13. Acoge a quienes presentan mayores carencias.
14. Iluminado por los valores evangélicos con una dimensión vivencial de fe y servicio.
15. Configura la síntesis de fe-cultura-vida mediante la asimilación sistemática y critica de la cultura.
16. Educación centrada en la persona desarrollando todos sus atributos.
17. Promueve la justicia, la solidaridad, la fraternidad, la defensa de la vida y del medio ambiente.
18. Comprometido con la iglesia, vive su fe a través de un permanente crecimiento espiritual.
19. Proyecta su vivencia cristiana a través de su quehacer educativo.
20. Demuestra competencia profesional.
21. Colabora en la orientación y apoyo hacia los alumnos y alumnas en la construcción de su proyecto de vida.
22. Miembro activo y participativo de la comunidad educativa.
23. Crea un ambiente de trabajo armónico y espontáneo.
24. Perciben su ser como creado a imagen y semejanza de Dios en permanente relación y comunión con la trinidad, consigo mismo, con los demás y con la naturaleza.
25. Se realizan forjando la propia personalidad, comprometida con el evangelio, la defensa de la vida y la construcción del reino.
26. Toman conciencia de sus propias capacidades y se convierten en protagonistas de su propio aprendizaje.
27. Configuran su proyecto de vida con responsabilidad, creatividad y reflexión crítica.
28. Participan en la vida de su comunidad consciente de sus deberes y derechos, promoviendo la innovación y el cambio.
29. Se disponen a vivir una fe y una caridad operantes en su medio social y cultural.
30. Primeros responsables en la educación de sus hijos; eficaces colaboradores del proceso de enseñanza y aprendizaje.
31. Iglesia, familia y colegio unidos en el propósito educativo.
32. Comprometidos con el desarrollo cristiano de la sociedad contribuyendo a su progreso mediante la búsqueda del bien, de la justicia y la paz.
33. Conscientes de que la familia es sujeto y objeto de evangelización.

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